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El blog de Tony Sevilla

Viernes, 13

Hoy no he madrugado :-). He llegado a la ofcina a las 9:30, un poco más tarde de lo habitual pero se compensa con lo del otro día.

Lo primero que hice fue llamar al de la ferreteria y darle el presupuesto, poco más que le da un infarto, joder como se ha puesto el señor. Pues sí, le parece caro, demasiado para lo que el pensaba gastarse. La verdad es que se puso a pedir cambios y añadidos al programa basico a manos llenas. Dice que va a pedir otros presupuestos para comparar. Bueno, que compare.

A las 10:30 he salido a ver al cliente que quiere renovar los equipos. Hemos desayunado juntos en su oficina y hemos hablado de lo que quiere y una vez que ya ha volado he sugerido una reunión con los jefes de departamento para estudiar sus necesidades. Ha sido una reunión muy productiva y muy beneficiosa para todos los presentes. Rara vez se ve a un propietario de negocio acceder a una reunión con sus empleados para estudiar sus necesidades reales de renovación informática. Hemos descubierto que hay departamentos que tienen determinadas necesidades tecnológicas y otros a los que les sobra casi todo excepto gestion, internet y estadísticas. Ahora me queda escribir el proyecto como si fuera nuevo y hacer el presupesto. Con gente así da gusto reunirse. Aunque, claro, no se descarta un posible recorte una vez presentado todo. Creo que para este proyecto, si al final se hace, voy a tener que buscar un par de ayudantes. Hemos terminado la reunión casi a la hora de comer y Don Antonio, que así se llama el jefe, nos ha invitado a comer en un pedazo de restaurante.

Me hubiese gustado quedarme a la sobremesa, pero tenía cosas que hacer y me he venido para la oficina. He quedado que en 15 días le llevo el proyecto, el presupuesto y el plan de actuación.

Cuando he llegado a la oficina he encendido el móvil, que lo tenia apagado desde que llegue a la reunión, y me han entrado tres mensajes con llamadas perdidas; en el fijo había cinco. Todas, excepto dos, del señor de la ferreteria. Lo he llamado para ver que queria y quiere que nos veamos "lo antes posible, a ser posible esta misma tarde" para estudiar el tema del programa desde un punto de vista "progresivo". He quedado con él para el lunes por la tarde a ultima hora. ¡Caray qué rapido ha conseguido este más presupuestos para su programa! (Como que no ha pedido ninguno ;-) ). A ver a que le llama este "progresivo". Aunque me imagino lo que es.

Las otras dos llamadas era una de Ramon para ver si nos veiamos esta noche para dar una vuelta y otra de Rosa, la chica de la voz sensual, la nueva administrativo de Paco, la que metio ayer la pata; para decirme que Paco le ha echado una pequeña reprimenda y que no la ha despedido y que muchas gracias. El lunes la veo y si es tan sensual en persona como por telefono la invito a cenar un dia de estos.

Bueno, me voy que Ramon se impacienta. ¡Que no me hubiese hablado de esto de los blogs!!!

Madrugando para aprovechar el día.

Me levante temprano, a las 6:30, y me fui para la oficina a ver si aprovechaba algo la mañana antes de que el teléfono se pusiera a sonar de forma interminable. Llegue a eso de las 7:00, encendí el ordenador y el dichoso Windows no quiso arrancar a la primera, "empezamos bien el día" - pensé.

Tras un suspiro de frustración me puse a ver que le pasaba hoy al chisme ese, empezaba a sentir que me invadía cada vez más el mal humor, con grandes dosis de paciencia y controlandome lo que podía me puse a mirar que demonios había estropeado el windows "¿algún virus?", fue lo primero que se me vino a la mente, "lo más probable" - me conteste.

Despues de una hora larga consegui que funcionase, al final, ni virus ni gaitas, simplemente Windows se había cansado de funcionar y con reinstalarlo (me salve de reformatear el disco) salí del paso. "De todas formas un día de estos tienes que reformatear y reinstalar todo, con Windows ya se sabe" - me dije.

Eran las 8:30 cuando conseguí ponerme delante del aparato para comenzar la tarea, estaba liado con una nueva aplicación para una ferreteria y tenía que hacer muchos cambios sobre el programa básico que había mostrado al cliente "quizá sería mejor empezar desde cero" - pensé - y de forma automática lo deje de lado. Estaba leyendo las notas que había tomado en la entrevista con el cliente el día anterior cuando sono el dichoso teléfono - "joder, pronto empezamos".

- Buenos días - dije al auricular.
- ¿Tony? ¿Estas ahí? - sono la voz al otro lado. Me entraron ganas de soltarle una fresca....
- Si, soy yo. ¿Quien es?
- Soy Enrique, el de la boutique de la Gran Plaza.
- Dime.
- Acabo de llegar a la tienda (ya sabes que me gusta madrugar) - "y tanto, la instalacion la hicimos un día a las 5:30 de la madrugada", pensé - y esto no va.
- ¿Como que no va? - empezaba a impacientarme.
- Que no va. Que no funciona nada de nada, que no tira el programa.
- ¿Da algún tipo de error?
- No. Simplemente no va.
- Espera. Cuentamelo desde el principio, por favor - estaba empezando a notar tension en los hombros.
- ¿Como? - pregunto en tono del que anda despinstado. "Este tío a veces parece tonto", pense.
- A ver, has llegado a la tienda, has encendido el ordenador y ¿qué más?
- Pues eso, que no va.
- Perooooo, ¿qué es lo que no va?
- El programa, ¿no te lo estoy diciendo?
- A ver, Enrique, no nos pongamos nerviosos. ¿Que sale en la pantalla?
- Nada, esta toda negra.
- ¿Como? ¿El ordenador está encendido?
- Yo le he dado al botón.
- Haz el favor, mira si las lucecitas de la torre estan encendidas.
- No.
- Enrique, ese ordenador está apagado. - En este momento me entraron ganas de mandarle un asesino a sueldo, en serio.
- No puede ser.
- Por favor, revisa que todos los cables de la torre estan conectados, especialmente el de la corriente electrica.
- A ver..... - se oyen algunos ruidos por el teléfono de alquien que trastea con cables. - Si, todo esta conectado.
- ¿Puedes comprobar con otro aparato si llega luz al enchufe?
- Un momento... - más ruidos. - He probado con el aparato de radio y tampoco funciona.
- Enrique, a ese enchufe no le llega corriente.
- Ayer funcionaba. Dejame comprobar una cosita. - Se oye como se aleja del teléfono. Al cabo de unos minutos se oye el "beep" que hace el ordenador al arrancar. - ¿Tony?
- ¿Que pasaba?
- No había conectado la corriente en el cuadro general. Lo siento.
- No pasa nada. Ala, a currar.

Miro el relój, las 10:00. Desde las 6:30 levantado para aprovechar la mañana .....

En fin, voy al bar a desayunar a ver si se me quita el medio cabreo que tengo.

Madrugando para aprovechar el día (y III)

Termine de comer y me sente en mi sillón preferido y me quede dormido. No se cuanto tiempo dormi, el caso es que cuando desperte eran las 17:30. Joder, ya llego tarde (aunque el negocio es mío hay que tener cierta responsabilidad con el horario).

Me tome un café y sali por la puerta. Llegué a la oficina y, como no, tenia llamadas perdidas para agobiar a cualquiera. Antes que pudiese llamar a nadie sono el fijo. Era de nuevo el de la ferretería para recordarme lo del presupuesto; le dije que antes de terminar el día lo llamaría. Vaya con el señor, pues no se pone pesado ni nada. A ver quien lo va a aguantar de cliente; ¿donde me estoy metiendo yo?.

En fin, me puse a contestar las llamadas.

A uno se le había quedado la impresora sin papel y no se acordaba como se ponia.

A otro no le imprimia la impresora de tickets (térmica) y preguntaba que donde se compraba el cartucho de tinta, eso le había ocurrido después de cambiar el rollo ... "¿No lo habrás puesto al revés?. Prueba a darle vuelta al papel, anda"; pues sí, estaba el papel mal puesto .....

Una chica de voz muy agradable (¿sensual?) me conto que al dar de alta un nuevo cliente se le habían borrado los datos de otro cliente. Después de media hora de averiguaciones resulto que la muy gr$f%Ñ%&$)#x#e# en vez de dar de alta a un nuevo cliente había modificado los datos de otro y se puso a hacerle facturas.... Ahora tenía un galimatias enorme en la base de datos:

- ¿Cuándo podrás venir a arreglarlo?- pregunto. Mire si tenían contrato de mantenimiento y no tenían ....
- Ir a arreglarte eso tiene un coste. - le informé.
- Ahhh. Eso lo tiene que aprobar mi jefe. - contesto.
- Bien. Comentale el problema y que me llame. - le dije.
- Veras, es que soy nueva y si le digo que metí la pata el primer día, bueno..., ya sabes .... - me dijo.
- Vaya. Lo siento. Pero comprenderas que no puedo ir por ahí haciendo favores, yo vivo de esto.
- ¿Y qué hacemos? - ¡Anda, ahora tengo que sacarle las castañas del fuego!.
- ¿Quieres que hable con él y le cuente lo que ha pasado?
- Bueno, pero no le digas que fue culpa mía.
- Ponme con él. Ya vere que le digo.
- Te paso.
Se oye una musiquita en el teléfono.....
- ¿Tony?
- Sí
- ¿Que ha pasado?
- Parece ser que la chica nueva no conoce aún el programa y se ha liado.
- ¿Se puede solucionar?
- Sí, pero tengo que pasar por ahí y no tienes contrato de mantenimiento.
- ¿Y eso que significa?
- Que te tengo que facturar la visita.
- Hombre.... Después de tanto tiempo como cliente..... Si eso es una cosa que tu arreglas en cinco minutos.
- Veras, yo vivo de esto. - le dije.
- ¿Es grave si se queda así la cosa? - Este no quiere gastarse un duro.
- Tu verás. A final de año pueden salir las declaraciones de mayores de tres mil euros mal.
- ¿Seguro?
- Y tanto. Estan mezcladas las facturas de dos clientes, que yo sepa. Igual hay más.
- ¡Vaya! ¿Y cuanto me va a costar la bromita? - Empezaba a ponerse irónico.
- No lo sé aún. Depende del tiempo que esté arreglandolo, más desplazamientos y dietas si me tengo que quedar a comer.
- ¡Coño! A comer te invito yo. - Que generoso el chico. - Vente mañana a primera hora.
- No puede ser. Tiene que se pasado, mañana tengo una reunión con otro cliente.
- ¿Y que hacemos mientras? No puedo parar la empresa. ¿No puedes venir ahora? - ¡Caray, qué cara tiene el tio! No paga mantenimiento y quiere que lo atienda de urgencia.
- Paco, la urgencia tiene un recargo del 50%. - le informe. Tampoco tenía ganas de salir corriendo a arreglarle la cosa, y menos con el día que llevaba.
- Vale. Vente pasado mañana. ¿Paramos el sistema? - accedio.
- No lo pares. No creo que la cosa vaya a mayores. Informa al personal del problema que hay y punto.
- Bien. Nos vemos pasado mañana.
- Vale. Adios.
- Adios.

Hice otras dos llamadas de menor importancia y me seguí con el tema de la ferretería. Cuando me quise dar cuenta eran las 19:30 y no había terminado de sacar el presupuesto. Lo llame para decirselo y quede con él en darselo a primera hora, a las 8:30 estaba en el almacén, me informo y me dio un numero de telefono.

Me quede un rato para terminar el presupuesto y cuando estaba para salir llegó Ramón, un buen amigo que venia con la intencion de invitarme a una carvecitas. No dije que no y nos fuimos al bar. Despues de tres o cuatro cervezas nos despedimos y me fui a casa a descansar.

El día había sido agotador, no por la cantidad de llamadas si no por la falta de sentido común de los clientes, que la mayoría de las veces tienen problemas por ir con demasiada prisa para hacer las cosas y terminan cogiendo el teléfono ante la más mínima pega.

Eso sí, ¡mañana no madrugo!

Madrugando para aprovechar el día (II)

Llegue a la oficina después de desayunar y tenia tres llamadas perdidas en el móvil y una en el teléfono fijo. No me llevo el movil cuando voy a desayunar o comer ya que me gusta estar tranquilo y esos que estan en el bar hablando por el móvil mientras comen me ponen enfermo ¿que necesidad tienen de parecer tan ocupados? A lo mejor se pegan la mañana mirando el periódico....

En fin, llame al cliente que me buscaba tan insistentemente a ver que le pasaba. Nada, que si podía pasar por su despacho para estudiar una renovación del equipamiento informático.... ¡Hombre! Una alegria en esta mañana.

Bueno, yo a lo mio, a ver el tema de la ferreteria que después se me echa el tiempo encima y no acabo en fechas nunca....

Llevaba como hora y media estudiando lo de la ferreteria cuando el teléfono me cortó la concentración. "¿Quien será ahora?" - pensé con algo de mala uva.... Era el de la ferretería, a ver si ya había estudiado lo suyo para que le cerrase el presupuesto.... ¿Será mamón? ¿No le dije que esperase mi llamada? ¡Coño con la gente impaciente! Seguro que este tio no ha pegado ojo esta noche pensando en el presupuesto.... Haciendo acopio de toda la paciencia que pude le dije que ya le llamaría yo, que no se preocupase. No se quedo muy convencido, no.

Eran las 12:00 y empezaba a sentir un cansancio tremendo. El madrugón no me había sentado nada bien, sentía tensión acumulada en los hombros, el estómago revuelto y una acumulación de mal humor que podia estallar en cualquier momento y por el motivo mas nimio.

Sali un rato de la oficina y me fui a la calle a dar un paseo a ver si me despejaba. Necesitaba tranquilizarme para poder seguir con mi trabajo. Volvi a la oficina sobre las 12:35, me puse de nuevo al tema de la ferreteria y conseguí estar tranquilo durante un par de horas. A las 14:30 me fui a comer a casa con la intencion de echar una cabezadita en el sillón antes de volver.