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El blog de Tony Sevilla

Exceso de trabajo

LLevo unos días que no paro. Llego a la oficina a las ocho de la mañana y regreso a casa a las once de la noche, mas o menos. Hoy he llegado a las diez, Rosa estaba mirando la tele en la salita de mi casa.

- Hola - dije al llegar.
- Buenas noches - dijo Rosa. Se levanto y me beso. - ¿Que tal el día?
- Muchísimo trabajo. Ya sabes que tengo demasiadas cosas atrasadas -dije.
- Si, pero no te conviene darte estas palizas. Puedes recaer.
- Intento tomarmelo con calma.
- A ver si te pones al día pronto - dijo -. Voy a preparar la cena.
- Voy a cambiarme, el atuendo de trabajo me mata.

Subi a la habitación y me cambie mientras ella preparaba la cena. La oia trastear con cacharros de cocina. Aproveché ese momento para ordenar un poco el papeleo que tenía pendiente en casa.

- ¡Tony! - me llamaba.
- Voy.
- A cenar.

Baje hasta la cocina y alli estaba la cena en la mes. Olía de escándalo.

- Tiene una pinta estupenda - dije. Ella sonrio.
- Vamos a comer - dijo -. Hoy me ha llamado mi madre para preguntar si vamos el fin de semana al campo.
- ¿Quieres ir? - pregunté.
- Van a estar mis hermanos. Es una oportunidad para que los conozcas. Además, hace meses que no los veo.
- ¿Cuando prefieres que nos vayamos? ¿Mañana por la tarde o el sábado por la mañana?
- Mañana, por favor.
- No se hable más. Mañana nos vamos.

Continuamos cenando y comentamos el atentado en Londres y otros temas de las noticias. Cuando terminamos de cenar y recogimos los platos y demas cacharros de la cena ella se fue a ver una peli que daban por la dos y yo me subi a seguir ordenando papeles y de camino a escribir esto.

Me llama. Bueno, diario electrónico, te dejo hasta otro rato.

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