El blog de Tony Sevilla |
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Bienvenido a weblog de Tony Sevilla, aqui ire contando cosas de mi vida como informatico autónomo. Todos los nombre y lugares ha sido cambiados para proteger la privacidad de las personas que aparecen en las historias, que son verídicas.
Mi e-mail para los que me querais contactar por privado es tonysevilla (en) gmail (punto) com. TemasArchivosEnlaces |
De viajeMe levante a las cuatro de la madrugada. Estaba en el baño afeitándome cuando apareció Rosa: - Buenos días. ¿Preparo café?- preguntó. - Buenos días. Sí, por favor. - se marcho a la cocina. Volvio casi enseguida. Se quito la ropa interior. - Deja que me duche contigo, porfa - dijo. - Vale. - nos metimos en la ducha. Me froto con la esponja suavemente, con mimo. Después hice lo mismo con ella. Cuando salimos de la ducha nos secamos, y desnudos nos fuimos a tomar el café. - ¿Vas a conducir con cuidado? - preguntó. - Sí. No te preocupes - estabamos tan disjustados por la separación que no nos salían las palabras. Me fui a vestir y ella se vino tras de mí, en silencio. Estaba a punto de salir por la puerta y se enganchó a mi cuello. - Te voy a echar de menos - dijo. - Ve con cuidado, que hay mucho loco suelto. - Ire con cuidado - le di un beso - Ponte algo que te va a coger frío, la mañana esta fresca. - Buen viaje - me besó - Llamame. - Lo haré - dije, y abriendo la puerta me marche. Cogi el coche y me puse en camino. Eran las cinco menos cuarto. A las siete y media me pare a repostar, estirar las piernas y tomar un café en un area de servicio de la autovía. Llame a Rosa. - Hola - saludo al descolgar - Hola - conteste. - He parado a repostar y tomar un café y decidi llamarte. ¿Cómo estas? - Solita, pero bien. - dijo - ¿Me llamaras cuando llegues a destino? - Si. - Traeme un regalito - dijo. ¡Vaya compromiso! ¡Ni idea de que le gustaba, a parte de cocinar! - ¿Como qué? - pregunté - No sé. Algo, lo que se te ocurra, que sea bonito. - Vale. Vere que encuentro. Voy a seguir viaje. - Vale. Un beso. Conduce con cuidado. - Un beso. Hasta luego. - Hasta luego. Continue viaje. No tenia ni idea de que regalarle, la verdad, había dicho "lo que se te ocurra, que sea bonito", ¡joder! ¿Qué podrá ser? Tendre que buscar alguna tienda especializada o preguntar en el hotel. Llegue a mi destino a las diez y media, los equipos habían llegado ya y Carlos había ordenado que los desembalasen y los pusiesen donde los antiguos para ganar tiempo. Antes de bajar del coche llame a Rosa para decirle que había llegado bien, no me dio tiempo a más: - Hola - saludo Carlos - He dispuesto todo para que te pongas a trabajar de inmediato. ¿Te parece? - Hombre..... Antes me gustaría desayunar algo. - Por supuesto, pedona, tengo tanto agobio que ni he pensado que vendrías del tirón sin desayunar. Perdona, hombre. Vamos, te invito a lo que quieras. - Así era Carlos, impulsivo y generoso. Fuimos a desayunar a una cafeteria cercana donde hacían churros, me pirro por los churros, así que eso fue lo que desayune, una ración y media de churros que después me estarían pidiendo agua toda la mañana. Regresamos a la empresa de Carlos y me puse a preparar los equipos, de suerte que tenía un CD máster y sólo había que remasterizar los discos duros. Era menos pesado que reinstalar sistema opertativo y todas las aplicaciones, pero tardaba un buen rato en hacerlo. Después había que configurar los parámetros locales de la maquina, pero eso era más sencillo. Mientras aquello remasterizaba, Carlos y yo hablamos de unas renovaciones de equipos que quería hacer durante el verano que es cuando le decae el público, sobre todo equipos que tenían el mismo tiempo que los que acababan de averiarse. También hablamos de reciclar los equipos viejos y ver si se le podían ofrecer a los empleados por el coste de las reparaciones, a lo que conteste que había que ver equipo por equipo para calcular los costes. Terminó de remasterizar el primero y dejamos el segundo trabajando mientras fuimos a comer. Carlos me llevo a un resturante que si bien no era muy lujoso, la comida era fenomenal y el trato excelente. Invitó él, por mucho que quise hacerlo yo y le asegurase que no lo incluiría en dietas. Regresamos a la oficina, configuré los parámetros de la primera máquina mientras la segunda terminaba. Una vez reconfiguradas las dos y en marcha casi hacen una fiesta en la oficina los empleados. Como había terminado prepare el albaran de servicios para Carlos y se lo dí. Con esta empresa nunca tenía problemas, en cuanto le pasase la factura por correo electronico ordenaban la transferencia. Calos me indicó donde estaba el hotel, no era el de otras ocasiones, era algo mejor y tenía conexión a internet en las habitaciones. Después de quedar que me recogia a las nueve para ir a cenar, me fui al hotel a ducharme y descansar un poco, eran las siete de la tarde. Llame a Rosa despues de darme una ducha. - Hola - salude jovialmente. - Hola - dijo ella. ¿Estaba llorando? - ¿Que te ocurre? - pregunté. - Nada, no pasa nada. - seguia llorando. - Cuentamelo, te sentirás mejor. - Me ha llamado mi madre. Ya sabe que salimos juntos y que también dormimos juntos muchas veces - ¡joder! - ¡Vaya por Dios! ¿Y cómo se ha enterado? ¿Quien puede haberle dicho nada? - iluso de mí. - Tu no eres el único que investiga a la gente. - dijo. Me lo tenía merecido por capullo. - ¿Tu madre te investiga a tí? - Y a tí. - Bueno, ¿y que dice de lo nuestro? - Nada bueno. Pero mejor contigo que con cualquier pelagatos, me ha dicho. - Bueno. Al menos me tiene en un nivel más alto que el de los pelagatos. - No me hagas reir. Estoy muy triste. - Venga. Estas cosas hay que tomarselas con cierta tranquilidad. - Si. Pero hemos vuelto a discutir y a decirnos cosas demasiado fuertes. - Eso pasa con los padres y los hijos que se quieren. No te preocupes que ya se calmara todo. - Quieren conocerte. - ¡Toma ya! ¡Directo a donde más duele! ¡Aaaayyyy! - No hay problemas. Dentro de unos meses quedamos en algún sitio y me los presentas. - a ver como salgo de esta.... - Quieren conocerte ya. Este fin de semana. - Rosa, que aún no hace dos semanas que salimos. Es muy precipitado ¿no crees? - Es lo que le he dicho, pero son así. O vamos a verlos o nos buscan. - joder con los papás de la nena. ¿En que lio me he metido yo? - Mañana cuando llegue lo hablamos con tranquilidad ¿te parece? - Bueno - había dejado de llorar. - Ahora lo que tienes que hacer es serenarte un poco. Yo voy a ir a cenar con el dueño de esta empresa, cuando vuelva te llamo. ¿Te parece bien? - Bueno. Voy a llamar a Charo para que esté un rato conmigo. - Perfecto. - No te olvides de llamarme sea la hora que sea. Te echo de menos y más con este dijusto. - No me olvido. Un beso. - Un beso. Hasta luego. Pues vaya problemón, los papis querían conocerme. Pues estamos buenos ("¡y yo con estos pelos!" como dijo aquel/la). Tengo que pensar mucho sobre este asunto, sopesar pros y contras. ¿Y que será lo siguiente? ¿Qué quieran conocer a mis padres? ¡¡¡Buff!!! No tengo intención de oir la marcha nupcial hasta dentro de algunos años, la verdad. A las nueve y media sono el telefono de la habitación, era el conserje avisando que me esperaban en el bar. Baje al bar y allí estaban Carlos y Marisa, su mujer, esperandome. - Hola - salude cuando llegue a su lado. - Marisa, ¡cuanto tiempo! ¡Estas preciosa! - Hola Tony - dijo Marisa. - Siempre tan adulador. - ¿Una copa? - ofrecio Carlos. - Una cerveza. - dije. Carlos pidio al camarero. - ¿Y qué es de tu vida? - me preguntó Marisa - ¿Alguna novia? - ¿Se me veia en la cara o qué? - Vamos mejorando - dije. - El negocio prospera, acabo de contratar a una secretaria-administrativo-ayudante que es todo un lujo y vale su peso en oro y desde hace una semana larga salgo con una chica que me tiene "encandilao". - A ver, a ver, que los grandes hombres siempre necesitan una gran mujer detras ¿o no, Carlos? - nos reimos los tres. - Gracias por lo de gran hombre - dije. - ¿Vamos a cenar? He reservado en un restaurante-marisqueria que te vas a quedar de piedra - dijo Carlos. - A Marisa le encanta el sitio. - Pues nada, nada, a por esos mariscos, que Marisa tiene muy buen gusto para estas cosas. - dije. - Gracias, Tony. Me vas a sacar los colores - dijo Marisa. Volvimos a reir los tres. Nos fuimos a cenar. El restaurante era exquisito, el marisco de primera, los camareros atentísimos; pero yo lo estaba pasando fatal para mantener la cortesía y las bormas con Carlos y Marisa, no podía dejar de pensar en Rosa y en el requerimiento de sus padres de que fuesemos a verlos el fin de semana. Mantuve el tipo como pude hasta que nos despedimos en el bar del hotel poco antes de las once de la noche después de tomarnos un par de whiskys cada uno, que con el vino de la cena me estaba dando un bajón enorme. Llegue a la habitación, me tire encima de la cama vestido y llame a Rosa. - Digame - dijo la voz de Charo. - Hola, soy Tony. ¿Esta Rosa? - Está dormida. ¿La despierto? Ha tenido un disjustazo tremendo y me da cosa despertarla. - Lo sé. Hemos hablado antes. Antes que la despiertes, ¿que crees que debemos hacer? Es una decisión difícil. Llevamos poco tiempo saliendo. - Creo - dijo Charo - que lo mejor sera pasar el mal trago cuanto antes. Los padres de Rosa no comen novios ni nada de eso, sólo se preocupan por el bienestar de su hija y si quieren conocerte, pues adelante, no tienes nada que ocultar. - Tienes razón en eso. Va a ser mejor conocerlos y que me conozcan. - Ya se lo he dicho a ella también. Así que vosotros vereis lo que haceis. Te la paso que se ha despertado ella solita. - Hola - se oyó la voz de Rosa desde las profundidades del sueño. - Hola. ¿Que tal estás? - Después de una tila doble y hablar contigo y con Charo estoy más tranquila. ¿Y tu? - Algo liadillo. Me ha costado horrores mantener la cortesia con mi cliente y su esposa. Pero en eso que dice Charo tiene toda la razón. Nosotros no tenemos nada que ocultar, asi que este fin de semana vamos a ver a tus padres y listo el pollo ¿te parece? - Será lo mejor. - Disculpa que no siga hablando, pero estoy molido y mañana tengo que volver. Un beso y tranquila, ¿vale? - Un beso. Conduce con cuidado. Charo te manda también un beso. Te echo de menos. - Y yo a tí. Hasta mañana. Colgamos. Me desvestí, escribí esto y me meti en la cama. Esto del internet en los hoteles es la leche. Buenas noches. Miércoles, 25 de Mayo de 2005 23:43 #. Comentarios » Ir a formulario
Creo que deberias saber un poco mas de los padres, preguntandole a ella, para no meter la pata o caer mal... ¿y que paso con el regalo ?
Un saludo. Fecha: 26/05/2005 09:34.
Hatxe,
¿Hacia donde va? Aclaranos un poco tus pensamientos, que algunos somos algo lentos :-P Fecha: 26/05/2005 23:33. |