El blog de Tony Sevilla |
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Bienvenido a weblog de Tony Sevilla, aqui ire contando cosas de mi vida como informatico autónomo. Todos los nombre y lugares ha sido cambiados para proteger la privacidad de las personas que aparecen en las historias, que son verídicas.
Mi e-mail para los que me querais contactar por privado es tonysevilla (en) gmail (punto) com. TemasArchivosEnlaces |
Martes, 24 de mayoLlegue a la oficina casi a la vez que Charo después de dejar a Rosa en su trabajo. - Buenos días - me dijo Charo - Hola - contesté - ¿Que tal la comida ayer? - Jejeje. Bien, bien. Le conte a Rosa sobre mi primer día. - No comentamos nada. Ayer me conto cosas de su vida - ¿picará el anzuelo y me ampliará la información? - Eso está bien. Lo mejor para dos enamorados es no tener secretos ¿no crees? - no picó, no. - Si. Vamos al curro. - Termino en un momento de poner en limpio el proyecto y te lo paso para que le des el visto bueno. - Perfecto. Por cierto, no estoy para nadie esta mañana, quiero terminar algunas cositas. - Entendido. Nos pusimos cada cual a su tarea, yo con mis programas y ella con el presupuesto y una pila de albaranes y facturas que yo había clasificado la semana anterior pero que aún no estaban registradas. Charo atendió al teléfono con la profesionalidad que le caracterizaba, filtrando las llamadas y ayudando en lo que podía a algunos que tenían atascos en la impresora, falta de toner o cualquier otra "avería" sencilla. Recogió varias llamadas que me dejó registrada en el programa de avisos telefónicos y después de desayunar hice las llamadas que eran realmente urgentes, para volver a decirle a Charo que seguía programando y no quería llamadas. A la una de la tarde llame a Ramón que me había dejado un mensaje de que estaba hecho polvo con un catarro enorme y que no podría venir a conocer a Rosa; menos mal por que me había olvidado de comentarselo a ella. También llame a Rosa. - Hola - dijo ella al otro lado de la linea. - Hola. Soy Tony. ¿Que tal esas molestias? - Se van cortando y empiezo a controlar un poquito. Es incomodísimo, tienes que salir corriendo y dejar a la gente con la palabra en la boca. - Imagino. ¿Que vas a hacer a la tarde? ¿Te recojo? ¿Te vienes para aquí? - Mejor me recojes ¿no? No sea que me entren ganas de orinar el el autobús y haga un estropicio. - Jajaja. Ya me gustaria verlo - bromee - Venga. Te recojo sobre las siete y media donde siempre. - Vale. Hasta luego. - Adios. Colgue el teléfono y tenia en la pantalla el mensaje de Charo diciendome que el proyecto estaba listo para revisión. Abri el archivo y le di un vistazo rápido; esta chica vale su peso en oro dos o tres veces, está perfectamente redactado. - Muy bien, Charo. Imprime una copia del proyecto para que la pueda leer esta tarde. No me gusta leer en la pantalla textos muy largos. - Cracias. - dijo. - Enseguida saco un borrador por impresora. - Vale. Cuando termines puedes marcharte a comer, debe ser ya la hora. - le dije. - Espero que salga de la impresora y me marcho, si no te importa. - Como gustes. Se marchó Charo después de imprimirse el documento y a las dos me fui yo a casa. Comi y me sente en el sillón. Tenía no se qué sensación de soledad, antes nunca me había pasado eso, llegaba comía y me ponia a oir las noticias o el canal clásico hasta que volvía a la oficina. Ahora echaba de menos la compañía de Rosa. Pensando estas cosas me di cuenta que no sabía el día de su cumpleaños, si le gustaban las flores, los libros.... Tenía que seguir averiguando cositas de ella, cosas que nunca antes me preocuparon en una relación con otras mujeres. Estando en estos pensamientos rechacé la descabellada idea de investigarla, de momento me conformaba con lo que me había contado. Seguía pensando y estaba sopesando los pros y los contras de irnos a vivir a su casa o a la mía; eso representaba muchos cambios para dos personas que vivían solos desde hacia tiempo, cambio de costumbres, aceptar las del otro, ....; "será mejor dejarlo para más adelante, aunque en estos momentos es una incomodidad andar con ropa para aquí y ropa para allí". Cogí mi bolsa de viaje y metí en ella lo necesario para pasar dos noches fuera de casa, más vale prevenir. Llegue a la oficina a las cinco y media. Lei el proyecto, comprobé fechas, importes y el resto de las cosas y le di el visto bueno. Se lo deje en la mesa a Charo con instrucciones para enviarlo al cliente. Seguí con mis cosas de programación, al rato sono el fijo. - Buenas tardes - dije. - Hola. Buenas tardes. ¿Jose Antonio? - pregunto una voz. Sólo hay un cliente que me llama así y está a 500 kilómetros. - Hola, Carlos, ¿como van las cosas? - Va todo bien, sólo que necesito que vengas urgentemente. - ¿Que ocurre? - cuando Carlos decía que fuese es que el problema era grave. - Hay dos equipos parados. Voy a tener que cambiarlos, son los más viejos. - ¿Son los que estan en atención al cliente? - me daba mala espina. - Si. Ya sabes, hay tres y hoy han dejado de funcionar dos. No se puede trabajar así. - Comprendo. Voy a llamar a mi mayorista a ver si puede tenerte dos equipos nuevos allí mañana. Si es así tiro para allá de madrugada. - Has las gestiones, por favor. Llevamos 5 reclamaciones en lo que va de día. - Te llamo en un rato. Llame a Nino. No había problema, los equipos salían para donde el cliente esta misma tarde por SEUR 10. Acto seguido llamé a Carlos y le dije dije lo que había, se puso contentísimo. Yo intentaria llegar para las diez de la mañana, también. Eran las siete y veinte. Recogí la oficina y me fui a buscar a Rosa. - Hola - salude cuando llegue. - Hola ¿Que tal todo? - Bien. Pero mañana tengo que salir de viaje de madrugada. Necesito localizar a Charo para darle llaves de la oficina e instrucciones para mañana. - ¿Vas muy lejos? - A quinientos kilómetros. Dormire fuera mañana noche. - Mucha tela ¿no? - Sí. Es un cliente que me salio de rebote. Se le han roto dos equipos de atención al cliente y hay que renovarlos. - Vaya. - dijo. Se le notaba disjusto en la voz. - ¿Que te pasa? ¿No te hace gracia que me vaya? - No. Es que... me he acostumbrado a tí y te echo de menos a todas horas. Más si te vas lejos. - Venga, no es para tanto. El jueves estoy de vuelta a medio día. - Bueno - dijo haciendo una mueca de tristeza con la cara. - Llamemos a Charo. - La llamó. - ¿Charo? Soy Rosa. ¿Donde estas ahora? No, no me he peleado con Tony, no seas tonta. Es que Tony se va de viaje y quiere darte las llaves de la oficina y decirte algunas cosas. Vale. Allí nos vemos. Chao. - colgó - Esta en su casa. En un rato nos vemos en un bar que hay aqui cerca. - ¿La haces venir hasta aqui? Mejor hubiesemos ido nosotros allí ¿no? - Mejor, no - dijo Rosa. - Sus padres no están muy contentos con eso del trabajo. Ya sabes. Son como los míos. - ¡Ahhh! Bueno. Siendo así. - Si quieres nos vamos yendo para allí y la esperamos. - Vale. Nos fuimos al sitio que habían quedado. Era un bar muy arreglado, todo en madera con un ambiente muy agradable y con música ambiental que calmaba los ánimos más caldeados. Nos sentamos en unas butacas forradas en algo parecido a piel, pedimos unas cervezas y esperamos a Charo. - Hola - dijo Charo cuando apareció quince minutos después que nosotros. - Hola - dijimos Rosa y yo al unísono. - ¿Qué ocurre? - preguntó Charo. - Mañana de madrugada me voy de viaje, estas son las llaves de la oficina. Saca copias y pide el justificante. Encima de tu mesa tienes el proyecto con instrucciones. Termina de pasar albaranes y facturas y revisa la carpeta de pendientes de cobro. Yo volveré el jueves a medio día. Si hay algo importante envíame mensajes al móvil con el programa que hay instalado en el ordenador. ¿De acuerdo? - Perfecto, jefe - me dijo. Nos reimos los tres. - ¿Te vienes a cenar con nosotros? - preguntó Rosa. - Te lo agradezco, pero en un rato llegan los "especímenes" a casa a cenar. Mis padres han decicido buscarme novio. ¡Puaj! - dijo - Me tengo que ir. - Jejeje. Los "especímenes". ¿De quien se trata esta vez? - preguntó Rosa. - De la famila Fernández de nosequémás. - dijo Charo. - En fin, a ver cuando me sale un noviete tan majo como el tuyo. Me voy. Adios. - Adios. - dijimos los dos a la vez. - Sus padres estan intentando que se eche novio con dinero. Por eso quiere salir de allí. - dijo Rosa. - Joer que problemón tienen las gentes de dienro. -dije - Bueno, ¿qué hacemos? - ¿Te gusta la pasta? - asenti con la cabeza - Pues vente a mi casa que te voy a preparar un plato que te vas a quedar helado. - ¿Te gusta cocinar? - pregunte. - Siiii. Es una de mis mayores aficiones. Dejame en mi casa mientras tu vas a buscar lo que necesites para el viaje a la tuya ¿vale? - Tengo una bolsa en el coche con ropa para dos días. Cuando fui a comer a casa la prepare por que no sabía donde terminariamos esta noche. - Pues a mi casa del tirón - dijo ella. Pagamos y nos fuimos a su casa. Durante la cena comentamos algunas noticias del día y hablamos de esos padres que piensan que tienen que salvaguardar su posición por encima de los gustos e intereses de sus hijos. Después de cenar nos fuimos directamente para la cama ya que me tenía que levantar a las cuatro y media para salir de viaje. Por cierto, la cena que preparo estaba de escándalo. Martes, 24 de Mayo de 2005 23:27 #. Comentarios » Ir a formulario |