El blog de Tony Sevilla

Bienvenido a weblog de Tony Sevilla, aqui ire contando cosas de mi vida como informatico autónomo. Todos los nombre y lugares ha sido cambiados para proteger la privacidad de las personas que aparecen en las historias, que son verídicas.
Mi e-mail para los que me querais contactar por privado es tonysevilla (en) gmail (punto) com.

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Viernes, 20 de mayo

Desperte sobre las siete menos cuarto de la mañana. Rosa seguía dormida, desnuda, a mi lado. En su cara se dibujaba una sonrisa. Se me antonjó inmortalizar ese momento y busque la cámara digital y le hice una foto. Después bajé a la cocina, puse el café y cuando empezaba a recoger los platos de la cena aparecio Rosa, que seguía desnuda.

- Buenos días - dijo reprimiedo un bostezo.
- Buenos días - conteste. - Estoy haciendo café ¿quieres?
- Siii, café, café.
- Mira. - le enseñe la foto que le había hecho. Si no le gustaba siempre podría borrarla.
- ¡Anda! Me has pillado - dijo. - Esto no se ocurrira publicarlo en esa página web tuya ¿verdad?
- No. Eso es para mí, sólo para mí. Si no te gusta la borramos y listo.
- Me gusta, pero de forma particular.
- Ya está al café. ¿Con leche? ¿Azucar?
- Leche y dos de azucar, por favor. Poquito café.
- Bien - serví los cafés.
- ¿Como hacemos para ir al curro? ¿Te llevo?
- Será lo mejor. Entro a las nueve. No tenemos tiempo de ir a buscar mi coche.
- Vale. ¿Qué haces a medio día? Yo tengo que esperar los muebles.
- No hay problema. Me quedo a comer y me recoges a la tarde. Voy a ducharme. - me dio un beso y se fue al baño.

Termine de recoger los cacharros de la cocina y subí tras ella. Ya había terminado de ducharse cuando llegue y estaba poniendose el aceite corporal. Intente ponerselo, pero dijo que si queriamos ir a trabajar que no lo intentase, me guiñó un ojo y me besó. Me meti en la ducha.

La deje en la puerta de su trabajo poco antes de las nueve y me fui a mi oficina. Estaba contento, feliz. Llegue a la oficina y me puse a organizar el trabajo del día. Me acerque a ver al cliente que se le habían vuelto locos los ordenadores, repase el armario de las conexiones y parecía que por allí había pasado un terremoto. Haciendo averiguaciones llegamos al conserje del edificio, que nos explico que persiguiendo a un ratón se había metido en el armario y que para poder sacarlo antes que se comiese los cables tuvo que soltar algunos y desmontar el panel. Averiguado el misterio de los cables nos dio por reir y convinimos en hacer algo para evitar que se metiesen ratones allí adentro, como por ejemplo, mantener la puerta cerrada, para lo que iba a ser necesario instalar unos extractores de calor.

Volvi a la oficina y viendo que no tenía ninguna llamada me puse a repasar el proyecto de renovación que tenía pendiente y a preparar el presupuesto. En esto estaba cuando llamó Ramón.

- Hola Tony, ¿qué haces?
- Hola. Aqui, preparando un presupuesto.
- Voy a tirar para ahí dentro de un rato ¿estas muy liado?
- Vale. Vente. Traeme algo para desayunar que hoy no he ido.
- Venga. Hasta ahora.

Mientras llegaba Ramón terminé el borrador del presupuesto. Desde luego lo iba a tener que repasar antes de darlo por definitivo.

- ¡¡¡Buenos días, mostro!!! - me saludo Ramón desde la puerta. - Aqui llega su desayuno.
- Hola. ¿Que traes ahí? - pregunte mirando la bolsa.
- Dos baguestes de tortilla de patatas y dos botes de cocacola. Una para tí y otra para mí.
- Bien. - sonrei - estas hecho todo un botones - le dije bromeando.
- Valeeeeee. Tienes mucho que contarme, colega. ¿Donde te has estado metiendo? ¿Tan fuerte te ha dado Rosa?
- Si. Me ha dado muy fuerte. Me gusta con locura. Anoche durmio en mi casa.
- ¡Vaya! ¿Y que tal? - pregunto. Estaba acostumbrado a que siempre bromeabamos cuando había estado de ligue.
- Nada. Muy bien. - dije en un tono un poco seco.
- Pues si que debe haberte dado fuerte. No bromeas.
- Ya te digo.
- ¿Alguna novedad más?
- Sí. Una amiga de Rosa, Charo, empieza a trabajar aquí el lunes como secretaria administrativa a media jornada.
- ¡Joder, macho! ¡Cuantos cambios en una semana!
- ¿A que sí? Ya sabes que necesitaba a alguien que me resolviese temas de teléfono, papeleo administrativo, etc.

En ese momento llamaban a la puerta. Ramón se levanto a abrir.

- Traigo un envío para Jose Antonio Sevilla - dijo el transportista
- Hola. - dijo Ramón - Tony, este señor trae algo para tí. - Me acerque a la puerta.
- Hola. Yo soy Jose Antonio Sevilla.
- Unos paquetes del mayorista. - informo el transportista. - Firme aqui y si tiene sello, aquí y aquí. - Recogi el envio.
- Hasta luego - dijo el transportista.
- Adios. - una vez se fue el transportista le dije a Ramon - Ayudame con esto, anda.
- Vamos. - Desempaquetamos el ordenador y lo pusimos encima del banco de trabajo que tengo escondido tras una mampara.
- Es el ordenador para Charo. - dije a Ramón.

En ese momento volvieron a llamar a la puerta.

- Hola - dije abriendo.
- Venimos de la tienda de muebles de oficina a traele la mesa.
- Bien, pasen. Un minuto que les hago sitio. Ramón, ayudame a mover mi mesa hacia atrás
- Mientras vamos subiendo las cosas - informo el montador de la casa de muebles.
- Perfecto.

Entre Ramón y yo echamos mi mesa un poco para atrás, antes estaba situada más o menos centrada en el despacho. Tambien movimos mis estanterias, con bastante trabajo por que estaban cargadas de libros y carpetas y no tenia ganas de sacarlo todo. Entre tanto llegaron los montadores con los muebles nuevos.

- ¿Donde ponemos la mesa? - pregunto uno de ellos.
- Póngala aqui - dije señalando el sitio. - Mirando hacia la puerta, por favor. La estantería en este lado.

Se pusieron a trabajar. Ramón y yo mirábamos que hacían. Terminaron bastante rápido de montar los muebles. Les firme la nota de entrega y se marcharon.

- Joer, estas gastando una pasta en tener secretaria - dijo Ramón.
- Hombre, no pretenderás que la pusiese a trabajar en una caja de cervezas ¿no?
- Ordenador, mesa de trabajo, silla supercómoda..... Un lujazo, colega.
- Hay que mimar a los empleados en lo que se refiere a comodidad en el trabajo.
- Es cierto, una persona no puede trabajar si está incómoda.
- ¿Qué te parece si te quedas a comer conmigo? - ofreci a Ramón.
- Estupenda idea. - dijo. Tengo que decir que Ramón es un tío al que le gusta comer una barbaridad y que está algo rellenito.

Nos fuimos a comer. Durante la comida intento sonsacarme cosas sobre Rosa. Le dije que leyese el blog. Me dijo que estaba al día, pero que queria saber ciertos detalles que no estaban en el blog. No quise entrar en su juego, asi que dejó el tema y empezamos a hablar de ordenadores, programas, linux, etc.

Después de comer, Ramón se fue por que tenía una cita con un cliente suyo. Yo me volvi a la oficina y me puse a preparar el ordenador para Charo, lo que me llevo casi toda la tarde. A las siete menos cuarto llamo Rosa al móvil para recordarme que la tenía que recoger. Le dije que no me había olvidado de ella y que sobre las siete y media nos veriamos en el bar del otro día.

Termine de preparar el ordenador, lo puse en la mesa nueva y cambie todas las carpetas A-Z que tenía en una de las estanterias de mi lado a la estantaría nueva para que Charo las tuviese a mano. Mirando la mesa quedé con la sensación que le faltaba algo, pero no caía en que era, así que termine de recoger las cosas y me fui a buscar a Rosa.

- Hola - dije cuando llegue al bar.
- Hola - dijo Rosa y me besó en los labios. - ¿Terminaste de preparar la oficina?
- Si. He dejado listo todo. Aunque tengo la sensación de que me he olvidado un detalle.
- ¿Repasamos lo que tiene que tener un puesto de secretaria?
- Vale.
- Mesa, silla, estanteria, ordenador, material de escritorio, sellos, impresora, teléfono ...
- Para, para. Eso es, no le he puesto el teléfono.
- Pues sin que estas bueno. ¿Como quieres que atienda al teléfono si no le pones uno?
- Vanga. Vamos a buscar un teléfono.
- Vamos.

Apuramos nuetras cervezas y salimos del bar para irnos a un centro comercial donde había una tienda de teléfonos. Miramos varios modelos de teléfono y al final decicimos que con uno con manos libres y posibilidad de silenciar el micrófono sería lo más conveniente. Fuimos a tomar algo a la "Taberna andaluza" que había en el mismo centro comercial.

- ¿Mira que olvidarme del teléfono? - dije. Rosa se reía.
- Eso. Mira que eres despistado - dijo entre risas-.
- ¿Qué te apetece hacer el fin de semana? - pregunte.
- El tiempo esta bueno. Podríamos irnos a la playa. O a la sierra. - dijo.
- Decide tú.
- O podemos quedarnos en casita jugando a papás y mamás - dijo guiñandome un ojo.
- Hummm. ¿A ti que te apetece?
- Me gustaria ir a la sierra y jugar a papás y a mamás. - dijo. Tenía una cara de guasa que me hizo reir.
- Bueno. Habra que buscar un sitio donde poder jugar a papás y mamás en la sierra - dije riendome.
- ¿Crees que habra algo? No suele encontrarse nada así, de un día para otro.
- Dejame hacer una llamada. -dije. Llame por teléfono a Ruth, que trabaja en una Agencia de Viajes. Le conte lo que queria y me dijo que había posibilidades de encontrar algo. Que esperase su llamada. - Ya está. Ahora me llaman para decirme si hay posibilidad de encontrar algún sitio para este fin de semana.
- Eres una caja de sorpresas. Tienes contactos en muchos sitios. - dijo Rosa.
- Tengo informatizados varios tipos de negocios.
- Es bueno eso de tener contactos.
- Sip. Bueno, ¿quieres algo más? ¿Vamos a otro sitio? ¿Qué te gustaria hacer?
- Si te digo la verdad, quisiera que fuesemos a mi casa. ¿Te parece? Quiero ver una peli que dan esta noche.
- Vamos a ver esa peli.

Nos fuimos a casa de Rosa. En el camino me sono el móvil. Era Ruth para decirme que me había encontrado alojamiento para la noche del sabado en una casa rural. Un precio muy asequible, pero sin servicios de ninguna clase, sólo arreglaban la habitación; para desayunar, comer y cenar nos teniamos que buscar la vida. Le dije que bien y me dio la señas.

- Ya tenemos donde pasar la noche en la sierra. Es una casa rural y tenemos que buscarnos la vida para las comidas. - dije a Rosa.
- Estupendo - dijo ella - ¡Mañana nos vamos a la sierra!
- Te hace ilusión, por lo que veo ¿no?
- Muucha.

Llegamos a casa de Rosa y miramos la película que quería ver, después empezamos a acariciarnos y a denudarnos entre besos y risas hasta que terminamos en la cama enredados en un lazo de infinito amor.
Lunes, 23 de Mayo de 2005 13:08 #.

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